31 julio 2020

Mesa con palet.





Una de las cosas buenas que ha tenido el confinamiento es que nos ha dado mucho tiempo para hacer esas tareas tediosas que siempre intentamos postergar, o al menos eso me ha parecido, ya que he observado muchos objetos fruto de limpiezas profundas y recuperación de espacios.





Eso debió ser lo que le ocurrió a ella, realmente había sufrido mucho y se apreciaba a simple vista. Aunque eso no me frenó y le hice un hueco en casa.




Soy la primera en saber que la moda del palet está un poco trasnochada, pero estas patas me daban la posibilidad de utilizar unos trozos que tenía rondando.


Observamos en profundidad.




Las patas estaban en perfecto estado, estables, fuerte en sus escuadras, no le faltaban ni ángulos, ni tornillos.

Eso me aseguraba firmeza, y decidí darle un poco más de anchura al sobre. El anterior era de 45 x 45. Ahora de 60 x 60 cm.


Manos a la obra.

El primer paso es lijar la madera con grano grueso para quitar todas las astillas, después grano medio para unificar la madera y terminamos con el grano fino que nos da un acabado magnifico.


Unimos los 7 trozos con un listón atornillado por la parte de abajo. Previamente hemos acondicionado cada trozo para que sea lo más vistosa y estable posible.


Le damos un par de manos de tinte al agua para madera, pero solamente a aquellos trozos que quedarán de color natural, con la intención de que suba el tono.



Después una mano de tapaporos y lijada suave para quitar la pelusa que pueda haber salido.

Momento pintura.

Para los otros trozos elegí un amarillo, un azul y un verde.




Quería dar tan solo un toque de color, para lo cual utilicé la pintura muy aguada, dando unas pinceladas y extendiendo con la bayeta húmeda.

Las patas pintadas en un gris y con un pequeño decapado.


Consejos:

En este punto hay que tener especial cuidado para que no se mezclen los colores. Es fácil que al retirar el exceso pintemos la de al lado.


Es cierto que la elección de los trozos que están en mejor estado garantiza el resultado, aún así me ha sorprendido lo agradecida que es esta madera y no descarto volver ha hacer alguna que otra cosilla.

Ahora, después del resultado, me arrepiento de no haberme traído a su hermana. Sí eran dos iguales....



Llegados a este punto toca despedirse, espero que te haya gustado, también espero tus comentarios con todo el cariño del mundo, ya sabes que me hace mucha ilusión.



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15 enero 2020

Como hacer un pirograbado sin tener la DREMEL.

Aparentemente el encargo de mi hijo no debía suponer mayor problema; decorar una caja de pino con la temática de la serie Stranger Things, ya que se trata de el nuevo proyecto educativo del colegio.

Para lo cual me pidió consejo y me trajo los materiales, es decir la caja y las impresiones del logo que él mismo había realizado para el proyecto, y que veis aquí.




Mi opinión fue pintar la caja de negro y hacer el interior en un rojo semejante al logo.

Como la caja no tenía nada especial, solo tuve que lijar, quitar las bisagras y el cierre para poder pintar sin problemas.

EL PROBLEMA:

¿Habéis intentado hacer un transfer, decoupage o cualquier técnica sobre fondo negro?
Yo no...

Intente el método del precinto, que tan bien funciona sobre cristal, pensando que al ser negro y las letras rojas tendría posibilidades, pero no resultó. 

Aún así yo erre que erre, pero no quedaba bien.

LA SOLUCIÓN:

Y recordé los pirograbados en madera.... 
¿cómo conseguirlo sin tener maquineta?

Como sabes la madera de pino es especialmente blanda. Entonces conseguir el efecto de una pirograbación no sería difícil, ¿o si? 

¿Sabes que hay papel de calco de color blanco y amarillo?


Pues conseguí una hoja amarilla y así empezó lo divertido.


Con paciencia y un boli de punta redonda empecé a marcar haciendo presión.


La primera idea fue dejar la marca con el papel amarillo, pero no se veía demasiado bien y continue ejerciendo presión, con lo que conseguí unos surcos más fáciles de seguir.

No te voy a decir que fue rápido y fácil, laborioso y de paciencia sí.

Unas cuantas pasadas, con el boli, sin levantar el papel y así los surcos eran más fáciles para continuar, a continuación directamente.




Aquí puedes ver el primer paso.

Después encontrar un bolígrafo que no funcionara y de punta redonda.... ¿alguien guarda los bolígrafos que no funcionan?
Vale, yo si... nunca se sabe.

Y continuamos, ahora sin el papel, durante unas pasadas más.



En este momento ya estaba entusiasmada.
¿Sabes esa sensación que tienes cuando lo dabas por perdido y de repente se hace realidad? 

No podía parar, tenía que terminarla en ese momento.

Llegó el momento de pintar y utilicé el mismo rojo del interior de la caja.



Tenía la suerte que la tipografía elegida era la borrosa.



Sólo tenía que rellenar las letras y, rápidamente, limpiar con un papel de cocina.



Estaba quedando tal y como yo la había imaginado, y él la quería.





Ha quedado con algunas imperfecciones, aunque no creo que con la pirograbadora me hubiese quedado mucho mejor.

Realmente estoy satisfecha y lo mejor de todo es que a mi hijo le ha encantado.



Que no te frenen los obstáculos y podamos aprender a sacarles partido.

Y si te interesa conocer el proyecto educativo solo tienes que picar en el enlace que tienes a la derecha, Del pupitre a las estrellas.

Llegados a este punto toca despedirse, espero que te haya gustado, también espero tus comentarios con todo el cariño del mundo, ya sabes que me hace mucha ilusión.



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